¿Cómo ahorrar en la factura de la luz?

A continuación le damos algunos consejos útiles para reducir la factura de la luz y de paso aportar nuestro granito de arena al planeta, ya que de esta manera se emitirá menos CO2 a la tierra.

Espero que les sean interesantes...

En iluminación se recomienda...

Apagar las luces que no se utilicen, ya que muchas veces permanecen encendidas y a la larga generan un consumo importante. Con respecto a los fluorescentes se suele pensar que si no se apagan gastan menos, que si se encienden varias veces, pero realmente no es así.

Otra forma de ahorrar es utilizar iluminación Led, ya que se puede ahorrar entorno al 80-90% en su factura de la luz. Por otro lado, tienen una vida útil mucho mayor y no generan calor, por lo tanto, casi no hay que cambiarlas y los equipos de aire acondicionado trabajaran mucho menos para enfriar la estancia, consecuentemente se gastará menos electricidad.

Por otro lado, Pintar con colores claros los techos y paredes le ayudarán aprovechar mejor la luz natural, de esta manera también ahorrará energía eléctrica.

Aire acondicionado, la temperatura ideal

Nuestro consejo es mantener una temperatura adecuada en la estancia, situar el termostato en 25 grados proporciona una sensación de confort y de esta manera ahorrará. Debe saber que por lo general, por cada grado menos, se gasta entorno a un 7% ó 8% más de electricidad. A veces un ventilador en el techo puede refrescar sin que sea necesario acudir a un equipo de aire acondicionado. 

Electrodomésticos, elegir bien, ahorrar más...

Para que el recibo de la luz no sea tan elevado, si va adquirir un nuevo frigorífico, lavadora, secadora o lavavajillas puede elegir un aparato con Alta Eficiencia Energética (A+++). Al principio pueden costar algo más, pero a la larga recuperará esa inversión y le ayudará a reducir mucho el consumo eléctrico.

Otra de las recomendaciones que le podemos hacer es que no deje los aparatos eléctricos en "stand by". Pese a que se cree que el gasto es pequeño, este modo en espera, sin apagar puede suponer el 5% del consumo energético de una vivienda. Una solución rápida y eficaz puede ser enchufar en una regleta con interruptor para encender y apagar todos los dispositivos a la vez.

Seguir una serie de hábitos con cada electrodoméstico permite ahorrar energía sin hacer demasiado esfuerzo:

Frigorífico

-Es importante situarlo en un sitio ventilado y lejos de fuentes de calor como el horno y la radiación solar.

-Si se descongela antes de que la capa de hielo alcance los 3 milímetros se puede ahorrar hasta el 30% de la energía.

-La temperatura adecuada para el refrigerador es de 5º y la del congelador, de -18º. Mantener el termostato a estos niveles reduce el consumo.

-Mantener la puerta abierta mucho tiempo supone una pérdida de energía, al igual que introducir alimentos calientes, ya que hará trabajar más al motor para llegar al frio programado.

Cuando haya tiempo, es conveniente descongelar los alimentos en el frigorífico para aprovechar el frío que emiten.

Lavadora

Más del 80% de la electricidad que consume la lavadora es para calentar el agua. Si se lava en frío, siempre que la ropa no esté demasiado sucia, se reduce de modo considerable el gasto.

Hay que esperar a que la lavadora esté llena antes de ponerla. Si no es posible, conviene utilizar el programa a media carga, que disminuye mucho el consumo.

La limpieza regular del filtro y el uso de descalcificantes también suponen un ahorro energético.

 

Cocina

Las cocinas de inducción permiten ahorrar un 40% de energía frente a las placas vitrocerámicas. Al comprar un nuevo electrodoméstico conviene tenerlo en cuenta. Además son mucho más rápidas.

La olla a presión tiene mayor eficiencia que las cazuelas y gasta bastante menos.

Conviene poner una tapa en la caldero para que no pierda energía, pues de esta forma los alimentos se hacen más rápidamente.

Al cocer se puede apagar la cocina un poco antes de terminar y aprovechar el calor residual. Bajar el fuego al mínimo cuando haya comenzado a hervir también ahorra.

Secadora

Es una gran consumidora de energía. Siempre que sea posible es mejor secar las prendas al sol.

Antes de utilizarla es conveniente haber centrifugado la ropa en la lavadora, así se podrá poner un programa más corto que ahorre.

Conviene usar el sensor de humedad para que la ropa no se seque en exceso.

El programa "punto de planchado" que tienen algunas secadoras deja la ropa ligeramente húmeda pero es más económico.

Horno

Es un electrodoméstico que consume bastante energía, por lo que se recomienda cocinar varias cosas a la vez.

Cada vez que se abre la puerta la temperatura interior baja un 20% y consume mucha energía para volver a calentarse. Por este motivo, es recomendable abrir sólo cuando sea imprescindible.

Se aconseja apagarlo un poco antes de que el alimento esté en su punto, ya que con el calor generado se terminará de cocinar.

Si la receta requiere más de una hora en el horno, en general no es necesario precalentarlo.

Microondas

Gastan hasta un 70% menos que el horno, además de suponer un ahorro considerable de tiempo.

Si se colocan los alimentos cortados en vez de enteros se cocinan más rápido y se gasta menos energía.

 

Fuente || Zerpa Consultores

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